Una de las herramientas de necesidad básica para el desarrollo de las personas y el progreso de las comunidades es la electricidad. Sin embargo, el Perú todavía tiene una importante brecha de acceso, que se agrava de acuerdo con la zona de ubicación. Según el INEI, la proporción de la población que tiene acceso a la electricidad es de 96.5% al cierre del 2024. Aunque a nivel urbano la incidencia es de 99%, en el ámbito rural los retos continúan siendo más significativos: el registro es de 86%, representando que más de 805,000 personas no cuentan con acceso a electrificación.