La presentación del presidente José Jerí ayer ante la Comisión de Fiscalización del Congreso terminó abriendo nuevos f lancos de sospecha respecto de sus reuniones no registradas con el empresario chino Zhihua Yang. El mandatario admitió hechos que no había revelado y reconoció haber recibido obsequios. Jerí admitió dos visitas adicionales al chifa del empresario en San Borja. Según dijo, acudió el 3 y el 9 de diciembre pasado, fechas que se suman a la cita del 26 de diciembre, realizada de noche, encapuchado y sin registro oficial.