Por Víctor Gobitz. La expresión coloquial anglosajona `doctor Copper" permite comunicar una idea central: la evolución del mercado de cobre permite auscultar la salud económica del mundo. El mundo consume hoy 28 millones de toneladas de cobre anualmente y se estima que en una década consumirá 43. Es el metal industrial por excelencia, por su presencia en la generación y transmisión de energía, construcción, electrodomésticos, electrónica, y por su demanda creciente para la transición energética, la construcción de centro de datos, y la industrialización acelerada de la India y el sudeste asiático. El Perú ha producido el año pasado 2,8 millones de toneladas (10% de la demanda mundial), a través de un portafolio `brownfield", donde destacan Antamina, Cerro Verde, Cuajone, Quellaveco, Toquepala, Las Bambas, Antapaccay, Constancia, Toromocho, Marcobre, Marcapunta Norte, Cerro Lindo, Condestable y Cobriza. Y cuenta con un portafolio de proyectos `greenfield", donde sobresalen Tía María, Zafranal, Conga, Galeno, Michiquillay, Coimolache Sulfuros, Antakori, YanacochaSulfuros,LaGranja,Cañariaco,LaArena 2, Magistral, Quechua, Antilla, Los Chancas y Trapiche, con lo cual contamos con el potencial de duplicar el nivel de producción y alcanzar un nivel similar a la producción actual en Chile. Duplicar la producción de cobre tendría un impacto positivo significativo para todos los peruanos: los niveles de pobreza se reducirían a menos de dos dígitos, se ampliaría la integración territorial y permitiría una mayor inversión en infraestructura pública, con lo cual la competitividad integral del país crecería.