Lejos de ser rescatada o fortalecida, Petroperú atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente, no por razones técnicas o de mercado, sino por una abierta guerra interna entre el Ministerio de Energía y Minas y el Ministerio de Economía y Finanzas, que está empujando a la empresa estatal a una crisis cada vez más profunda.