Aunque se trata del proyecto emblemático de Cajamarca, Conga nunca se llegó a ejecutar debido a una fuerte oposición social, pues gran parte de la población del lugar está convencida de que generaría un impacto negativo en las fuentes de agua que los abastecen, así como también a la agricultura. Sin embargo, esas mismas fuentes de agua que defendieron en sendas manifestaciones sociales están siendo contaminadas por los mineros ilegales que incursionan en la zona, así como también en casi todas las provincias de Cajamarca, a vista y paciencia de los férreos opositores de la minería moderna. De haberse concretado el proyecto Conga, Cajamarca sería una de las regiones menos pobres del país. Por el contrario, en la actualidad es la más pobre.