Por Iván Slocovich Pardo, director de Correo.No ha pasado ni una semana desde que el Poder Ejecutivo, con buen criterio, dio un grupo de normas para reorganizar Petroperú a fin de que deje de sobrevivir artificialmente a costa del bolsillo de todos los ciudadanos, y un grupo de legisladores de la izquierda "destruyepaís" ya ha comenzado a moverse para impedir que se pongan en marcha los cambios que entre otras cosas, permitirían quitar las gollerías a la "planilla dorada" de la compañía que hace tiempo está quebrada.Es evidente que como cualquier ciudadano, estos legisladores saben muy bien en qué situación se encuentra la petrolera estatal, que desde hace poco ya no tiene plata ni para pagar el servicio de limpieza de sus ambientes ni la compra de papel higiénico destinado a los baños del personal. Sin embargo, igual buscan mantener a Petroperú con recursos de la Caja Fiscal, bajo el argumento antediluviano de que se trata de una "empresa estratégica" y que hay que "proteger la seguridad energética". Los legisladores que están poniendo zancadilla a los esfuerzos por impedir que la plata de los peruanos se siga yendo al tacho de la basura son Jaime Quito, Edgar Reymundo, Isabel Cortez y Alfredo Pariona, obviamente elegidos por las agrupaciones de Vladimir Cerrón y Roberto Sánchez. Incluso Pariona ha pedido al Ministerio de Energía y Minas que transfiera 240 millones de soles a lo que queda de la compañía, como si en este país la plata sobrara y saliera cada vez que se abren los caños. La demagogia es escandalosa, pero parece que para ellos, en tiempos de elecciones, todo vale si de ganar algunos votitos se trata. No importa de dónde saldría la plata para cumplir sus exigencias.