El petróleo de Venezuela ha estado bajo los reflectores desde que el presidente estadounidense Donald Trump utilizó la fuerza militar para capturar al mandatario Nicolás Maduro. Ahora, con el objetivo de afianzar el control sobre esa industria, EE.UU. ha incautado dos nuevos buques venezolanos sancionados que transportaban este combustible, y ha anunciado puntos clave del próximo acuerdo para supervisar la venta del petróleo del país caribeño a todo el mundo.Una de las embarcaciones incautadas fue el M/T Sophia, interceptada en el Caribe. Según Washington, operaba ilícitamente en aguas internacionales. La secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, indicó que "había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí". El otro petrolero fue el Marinera, antes conocido como Bella 1, al cual Washington persiguió desde el Caribe hasta el Atlántico norte durante tres semanas, y que durante la huida declaró tener bandera rusa.