La euforia de se apoderó ayer de los mercados internacionales y local, con los inversionistas más dispuestos a asumir riesgos para rentabilizar sus excedentes.No hubo un detonante específico pero sí una convergencia de factores que elevaron el apetito por riesgo de los gestores de inversión y que se plasmó en picos históricos para algunos metales y acciones, o en repuntes de activos que mostraron debilidad en semanas previas.Los presagios de un movimiento correctivo -negativo- tras la caída y extradición a EE.UU. del expresidente venezolano, Nicolás Maduro, que encierra alguna incertidumbre por la falta de claridad sobre cómo se desarrollará el proceso de transición en Caracas, no se cumplieron y primó más bien el optimismo sobre los efectos positivos que tal defenestración traerá.La plaza líder, Nueva York, superó niveles claves y su índice S&P 500 se desmarcó de jornadas previas de agotamiento, lo propio que el de industriales -Dow Jones-, que alcanzó un puntaje récord apuntalado por las acciones de petroleras de ese país, que treparon hasta 9% ante la expectativa de reanudar e incrementar su producción del crudo en Venezuela según el derrotero trazado por el presidente Donald Trump.Los referentes de Wall Street avanzaron entre 0.69% y 1.23%; los de Europa, en torno a 1%; en la región, entre 1% y 2.5%; y en Asía, entre 1% y 3%.La Bolsa de Valores de Lima (BVL) escaló 2.17%, con su Índice General en 45,090 puntos, un nuevo máximo histórico, impulsada por el alza del cobre a un precio récord de US$ 13,000 la tonelada en el mercado de Londres, del oro, en 3%; y la plata, en 7.6%.Los metales preciosos fueron catalizados por la búsqueda de refugio y como alternativa a un debilitado dólar; mientras que el cobre aceleró la marcha ante perspectivas de un déficit de oferta aún más agravado por perspectivas de menor producción en una mina chilena y, a la vez, por la demanda como reserva de valor.