MADURO CLAMA SU INOCENCIA Y DICE QUE ES "PRISIONERO DE GUERRA"
6 de enero de 2026

El depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se declaró ayer lunes no culpable en su primera comparecencia ante la justicia estadounidense en Nueva York y denunció que fue "secuestrado" en su residencia de Caracas durante una operación militar de Estados Unidos. Vestido con ropa de presidiario -zapatos y camiseta naranjas, pantalón caqui- y con una ligera cojera, Maduro, de 63 años, ingresó sonriente a la sala del tribunal federal del Distrito Sur de Manhattan, procedente de una cárcel en Brooklyn. Durante la audiencia, que duró menos de una hora, utilizó auriculares para seguir la traducción simultánea del juez, los fiscales y sus abogados, tomó notas de forma constante e incluso intercambió apuntes con la defensa de su esposa. En varios momentos afirmó que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela. "No soy culpable, soy un hombre decente", afirmó en español ante el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, antes de denunciar que fue capturado en su hogar durante una "intervención militar" y de definirse como "un prisionero de guerra". El magistrado lo interrumpió y le pidió limitarse a confirmar su identidad, señalando que más adelante habría espacio para abordar esas afirmaciones.