Lo único claro para el futuro inmediato de Venezuela es que Estados Unidos se hará cargo de su petróleo. Todo lo demás es un entrevero. Por ejemplo, el sábado, Donald Trump dijo que Estados Unidos "administrará" Venezuela. Ayer, el secretario de Estado, Marco Rubio, matizó lo anunciado por su jefe y subrayó que, más bien, se ejercerá presión sobre el Gobierno de Venezuela para que haga cambios en su política gubernamental, en especial, permitir la participación de inversión estadounidense en el sector petrolero. Horas más tarde, en entrevista con la revista The Atlantic, Trump advirtió a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, que si no hace lo correcto, probablemente pague un precio más alto que Maduro.Ella fue designada por el Tribunal Supremo de Venezuela, tras la captura en Caracas, la madrugada del sábado, de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y su trasladado a Estados Unidos. Ayer, se conoció que un juzgado federal de Nueva York amplió la acusación contra Maduro, presentada en marzo del 2020, que agrega nuevos cargos e imputados, entre ellos Flores y uno de sus hijos. Los principales delitos del proceso son narcotráfico y narcoterrorismo -hoy lunes, la pareja comparecerá ante dicho juzgado federal-.Esa fue la excusa para la captura de Maduro en un complejo militar, a la que no opuso resistencia.