El arresto de Nicolás Maduro por parte de EE.UU. llamó la atención mundial, pero dejó una ausencia llamativa en el primer pronunciamiento de Donald Trump: la recuperación de la democracia. En su mensaje, el presidente de EE.UU. evitó referencias a una transición democrática y puso el foco en otros intereses estratégicos como el petróleo. En ese escenario de incertidumbre, una pregunta comienza a ganar fuerza: ¿Delcy Rodríguez podría convertirse en la figura de continuidad del poder, esta vez con el aval tácito de Washington?Rodríguez, quien era vicepresidenta ejecutiva de Maduro, ahora será la presidenta encargada de Venezuela por decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Según el TSJ, la falta de Maduro es "temporal", lo que implica que la vicepresidenta asume las funciones del cargo por hasta 90 días.De declararse una falta absoluta de Maduro, la ley obliga a que se convoquen elecciones en los 30 días siguientes. Ayer Rodríguez fue reconocida por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana como presidenta encargada.En EE.UU., el gobierno de Trump dejó en claro que está dispuesto a trabajar con Rodríguez siempre que se cumplan los objetivos de Washington,incluido abrir el acceso a la inversión estadounidense en las enormes reservas de petróleo venezolanas.Trump fue tajante al advertir que Rodríguez pagará "un precio muy alto" sino coopera con EE.UU."Sino hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro", sostuvo.