Por Iván Slocovich Pardo, director de Correo.El accionar delictivo y criminal de grupos armados vinculados a la minería ilegal en la provincia de Pataz, región La Libertad, sigue siendo una papa caliente que ha pasado de la administración de Dina Boluarte a la de José Jerí, y sin duda llegará a manos de quien lo releve, el que deberá poner en marcha, esta vez sí, un plan para erradicar a esta gente que es producto del desgobierno nacional y local, la desidia y el apoyo que la extracción al margen de la ley ha tenido de forma abierta en el Congreso aún en funciones.(Edición sábado). Está quedando claro que los estados de emergencia y la presencia de tropas, o al menos solo eso, no son la solución a una situación desde hace tiempo desbordada y que ha costado muchas vidas, al mismo tiempo que varios millones de soles a empresas privadas que en teoría cuentan con la protección de las fuerzas del Estado. Lo último ha sido el asesinato de tres personas en el ingreso a una mina de Poderosa, quizá la más golpeada por esta ola de violencia en la provincia de Pataz.(Edición sábado).