En Madre de Dios la presencia de organizaciones criminales relacionadas con la minería ilegal y el narcotráfico mantienen en vilo no solo al Parque Nacional del Manu y a la Reserva Nacional de Tambopata, sino a los pueblos indígenas.Así lo demuestra un reciente monitoreo satelital que confirman la extensión de la minería ilegal en ríos, atravesando zonas protegidas y cruzando bosque, lo que representa una contaminación de los cuerpos de agua y un impacto en las comunidades que habitan en esta región y que dependen principalmente de ese recurso. Para Sidney Novoa, director de Tecnologías para la Conservación de la organización Conservación Amazónica (ACCA), la agenda ambiental de 2025 "definitivamente estuvo marcada por la exposición mediática del impacto de la minería ilegal de oro, no solamente en la Amazonía", sino también en otras zonas como Pataz, que, considera, fue el ‘punto de inflexión’.