La inversión privada mantuvo un crecimiento de dos dígitos en 2025, impulsada principalmente por el buen desempeño de la inversión no residencial, en un contexto marcado por precios internacionales favorables y la ejecución de grandes proyectos. Según el Banco Central de Reserva (BCR), la inversión privada creció 11.4% en el tercer trimestre del año, gracias al impulso del sector minero y de la infraestructura. El BCR detalló que la inversión no residencial minera repuntó por mayores desembolsos en equipamiento, desarrollo, preparación y exploración. A ello se sumó el avance de proyectos de infraestructura, lo que se reflejó en un crecimiento de dos dígitos de las importaciones de bienes de capital, como vehículos de carga, maquinaria y equipos industriales.David Tuesta, exministro de Economía y Finanzas, destacó que todos los componentes de la inversión privada muestran tasas positivas. Precisó que la inversión residencial crece alrededor de 2% a 2.5% tras haber estado en negativo el año previo, mientras que la no residencial no minera avanza entre 4% y 5%.