Alarmantes los resultados de la última encuesta de Ipsos para Proética. Es el retrato de un país atenazado, ya no solo por el crimen a pequeña y gran escala, sino por la corrupción de funcionarios en distintos ámbitos del Estado.Por lo pronto el 87% de peruanos está seguro de que las coimas y prebendas han aumentado en los últimos cinco años. Y si décadas atrás el hecho de ser diputado o senador constituía una distinción social que se asociaba al patriotismo y al compromiso con las necesidades del país, hoy esas investiduras se asocian a conductas no solo reñidas con la ley, sino con la moral y la ética, cuyo único objetivo es favorecer intereses particulares por encima de los del país.De ahí que el 85% de ciudadanos perciba al Congreso de la República como la entidad más corrupta -entre todas las que integran los poderes del Estado- a nivel nacional.Y por si alguien tuviera todavía dudas sobre cuánto se sabe del origen de estos dineros sucios que fluyen sin descanso, el 97% de los consultados tiene claro que proviene mayormente de las economías ilícitas, con la minería ilegal como fuente principal: el 94% de ellos así lo reconoce.(Edición sábado).