Por Víctor Gobitz y Armando Gallegos.Estas líneas buscan sustentar ante el pleno del Congreso y, en última instancia, ante la Presidencia de la República, cómo debe redefinirse y gravarse una actividad como la minería informal, particularmente la del oro, que hoy opera con altos márgenes y escasa supervisión. Para ello proponemos acciones siguiendo la secuencia de la cadena productiva: desde la extracción del mineral, su posterior procesamiento y, finalmente, su exportación. El punto de partida es el Reinfo, que nació como un mecanismo temporal para que mineros en proceso de formalización pudieran operar mientras completaban sus obligaciones. En los hechos, el Reinfo se ha convertido en un salvoconducto que permite extraer mineral, dado que los habilita a adquirir explosivos sin fiscalización ambiental, laboral ni tributaria. La reciente exclusión de 50.000 mineros informales que tenían inscripciones en el Reinfo fue un acto administrativo riguroso, con arreglo a ley y con derecho a apelación. Tras la depuración, permanecen vigentes 30.000 mineros en el Reinfo. La pretensión de reinstalar a los 50.000 excluidos o, peor aún, de limitar la facultad del Minem de continuar con el proceso de depuración, sería un retroceso inconstitucional.(Edición sábado).