El defensor público del expresidente Pedro Castillo, Ricardo Hernández, sustentó ayer sus alegatos finales en el juicio oral por el golpe de Estado. El exdignatario enfrenta 34 años de prisión tras ser acusado de rebelión. De ser condenado solo por conspiración para dicho delito, podría recibir hasta 19 años de prisión.Hernández sostuvo, como argumento principal, que Castillo solo cometió una infracción constitucional.Lo más llamativo de su intervención vendría después cuando, al dirigirse a los jueces para pedir la absolución, recordó la fábula de "El niño y el pollo" que alguna vez esbozó el exmandatario. "Ustedes, ahora, tienen el pollo en sus manos. (…) O ustedes lo entregan vivo o ustedes lo entregan muerto; o ustedes lo absuelven o ustedes lo condenan", aseveró. (Edición sábado).