Pese a que, durante años, destacó como un referente de estabilidad macroeconómica en la región, el Perú enfrenta hoy un deterioro acelerado de sus cuentas públicas debido a un creciente gasto público, la pérdida de control institucional y la aprobación de leyes con impacto presupuestal sin sustento técnico desde el Congreso.Esta fue la conclusión a la que llegaron diferentes economistas en el panel "Riesgos fiscales en una turbulencia política", realizado en el marco del seminario "Gestión del crecimiento en tiempos de cambio: política, economía y Estado", espacio que fue moderado por Rossana Polastri, directora de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico (UP), unidad académica que organizó el evento por el Día de la Gestión Pública.Carlos Casas, profesor de la UP, advirtió que el déficit fiscal se amplía cada vez más sin señales de corrección. Recordó que el límite de deuda pública sobre el PBI no debe superar el 30%, pero el ratio sigue creciendo. "La fiesta la estamos viviendo ahora, pero los costos los vamos a pagar después", alertó.Para Luis Miguel Castilla, de Videnza Instituto, el problema es estructural. El economista señaló que el Perú está financiando gasto corriente con ahorros fiscales, y que, "de continuar este populismo desaforado, la deuda pública podría duplicarse hacia el 2036".