La criminalidad organizada tiene prácticamente en sus manos la parte rural del distrito de Pataz, uno de los principales enclaves de la minería en La Libertad y espacio que no es vigilado por las fuerzas conjuntas de la Policía y las FF.AA. Ahí, grupos criminales dedicados a esa actividad, así como a la trata de personas con fines de exploración sexual y laboral, sabotaje, extorsión, lavado de dinero, entre otros delitos, han ganado hegemonia a través de acciones violentas. Uno de estos grupos, sindicado por la Policía como el principal responsable de los últimos atentados que dejaron tres muertsos y al mensos 60 heridos en Pataz, es "La Gran Alianza".