El último miércoles, la Reserva Federal de los Estados Unidos anunció que mantendrá sin cambios sus tasas de interés, al tiempo que proyecta un crecimiento más moderado y una inflación más elevada para este año. Asimismo, Jerome Powell, presidente de la entidad, reconoció un alto nivel de incertidumbre derivado de los cambios en la política del presidente Donald Trump, aunque enfatizó que no existe urgencia para modificar la política monetaria.Como consecuencia, el precio del oro retrocedió a US$3.031,66 por onza la mañana del jueves, tras haber alcanzado un máximo de US$3.057. No obstante, en el balance anual, el metal precioso mantiene un desempeño sólido, con un incremento acumulado del 16% en lo que va del año, impulsado por la creciente demanda de refugio por parte de los inversionistas ante un entorno económico incierto.En este contexto, diversas entidades bancarias han revisado al alza sus proyecciones para el oro, entre ellas Macquarie Group, que estima que podría alcanzar los US$3.500 por onza.