Luego de crecer 3.3% en el 2024, la economía peruana mantendría su dinamismo en los primeros meses de este 2025. El mayor avance del consumo y el despliegue de inversiones este año impulsarían a las economías regionales, sobre todo en un contexto de menores riesgos climáticos.No obstante, resulta crucial asegurar el despliegue de grandes proyectos mineros y de infraestructura que impulsen la competitividad de las regiones. Ello, asegurará la continuidad de las inversiones incluso durante el entorno de incertidumbre que generarán las próximas elecciones generales.Entre las zonas con mayor potencial de crecimiento para los próximos años destaca el sur. Este año se prevé el inicio de construcción de cuatro proyectos mineros que sumarían inversiones por más de US$ 5 mil millones hasta el 2028: Tía María, Zafranal y Pampa del Pongo en Arequipa; y Corani en Puno.El despliegue de estas inversiones impulsará la construcción y, a través de encadenamientos, la actividad y el empleo en sectores como transporte, energía y otros servicios.