Observar grandes marañas de cables en postes de calles y avenidas se ha convertido en una rutina negativa para los limeños. Algunos atraviesan árboles e incluso alcanzan los balcones y techos de las viviendas. Pese al riesgo que esto supone, cada semana vemos con asombro que nuevas redes son colocadas por empresas de telecomunicaciones y electricidad sin retirar los cables en desuso o mal estado.El Comercio recorrió los distritos de La Victoria, Surco, San Isidro y Barranco y encontró grandes acumulaciones de redes. Gracias a la inteligencia artificial, mostramos cómo se verían las calles sin cables.