El fallo en uno de los tres sistemas de transmisión eléctrica, que genera 500 kW en la región del norte chico, dejó ayer sin electricidad casi la totalidad de Chile y muestra una vez más la debilidad estratégica del país transandino en este sector estratégico, prácticamente privatizado. La interrupción del fluido eléctrico se produjo en torno a las 15:15 hora local. Dejó a millones de personas sin suministro, obligó a cerrar bancos, empresas y comercios y generó un enorme caos en el tráfico en medio de la fuerte ola de calor que soporta el país.