El último 21 de diciembre, los pescadores del distrito de Lobitos, en la provincia piurana de Talara, alertaron la presencia de manchas oleosas en la playa Las Capullanas, uno de sus atractivos turísticos. El combustible fue hallado en la arena, en las formaciones rocosas, así como en el cuerpo de los animales muertos que yacían a lo largo de la costa.Según el reporte de la OEFA, los restos de hidrocarburo provenían de la refinería de Talara, de la empresa estatal Petroperú. Se expandieron hacia las playas Punta Malacas, Yapato, El Alto, Peña Negra y Retín de Cabo Blanco. La contaminación generó que el gobierno central declarara a Talara en emergencia ambiental por un plazo de 90 días hábiles. Asimismo, desde el día de la fuga, cientos de pescadores artesanales dejaron de laborar, paralizando la economía local. ¿Cómo están actualmente dichos espacios? La República hizo una visita para conversar con los damnificados.(Edición sábado).