El déficit hídrico que golpea a la región Piura y redujo su abastecimiento de agua a niveles históricos solo sería el inicio de una crisis que se puede extender a diversas regiones del norte y sur del Perú, amenazando no sólo el suministro para consumo humano, sino para la agricultura y hasta para la generación de electricidad.Así se desprende del informe del Sistema de Monitoreo y Pronóstico de Sequías Hidrológicas (OASIS), del Senamhi, al que accedió Gestión, y que contiene pronósticos de déficit de lluvias para el último trimestre del año.Sin embargo, en el último mes del año el impacto de la sequía sería aún mayor para la producción con centrales hidroeléctricas, según detalló el informe de OASIS.En diciembre, el número de esas generadoras hidráulicas afectadas por la menor provisión de agua crecería a trece, y que en conjunto suman una capacidad de 1,292 megavatios por hora (MWH), que se podría dejar de producir.