Bajo fuertes medidas de seguridad, la presidenta Dina Boluarte acudió ayer por la mañana a la Fiscalía para cumplir con su declaración ampliatoria sobre la posesión de tres costosos relojes marca Rolex. Sin embargo, a diferencia de su primer interrogatorio que duró cinco horas, el que se registró el 5 de abril último, esta vez la diligencia no pasó de la hora. Boluarte no se dejó ver ingresando a la sede fiscal, ubicada en la avenida Abancay. El vehículo que la trasladaba entró al estacionamiento del edificio para evitar a la prensa. Y de la misma forma se retiró cuando acabó su manifestación.