CAPITÁN, TOPO Y OPERADOR
28 de abril de 2024

Jorge Rodríguez llevaba su arma más peligrosa en un morral oscuro que cargaba a todos lados. No se trataba de un revólver, sino de una laptop que guardaba los miles de audios de las llamadas que intercambiaron los jueces y fiscales sindicados de Cuellos Blancos. Rodríguez, de 34 años, no luce como un importante policía. No supera el 1.70 m de estatura, de cuerpo menudo, voz aguda, tez clara, casi pálida, y siempre vestido de civil para confundirse entre la gente.Sin embargo, era el principal analista de la Diviac. Los policías lo reconocen como el número uno de su promoción, destacado hombre de inteligencia, y el único que manejaba el contenido de las comunicaciones telefónicas interceptadas por orden judicial.Desde que el portal IDL-Reporteros destapara el escándalo de corrupción en el sistema de justicia, en 2018, el capitán PNP armó un inmenso directorio tras identificar a los titulares de los números telefónicos. Y es que Los Cuellos Blancos conversaban con personas de todos los rubros y niveles: fiscales, jueces, consejeros, funcionarios, políticos y empresarios.(Edición domingo).