Si algo ha puesto en evidencia la última elección de la Mesa Directiva y la recomposición de las comisiones legislativas para el período 2023-24 es que en este Parlamento se ha acelerado una suerte de transfuguismo que responde a intereses personales y que desnuda la crisis que atraviesan los partidos políticos.A dos años de haber iniciado sus funciones, el actual Congreso -que se estrenó con 9 bancadas y 4 legisladores no agrupados, en julio de 2021- tiene ahora 12 bloques y 9 parlamentarios sueltos en plaza. El grupo más afectado, sin duda, es Perú Libre, que ha perdido al 68% de sus integrantes y se ha convertido en la matriz de bancadas apéndices o pequeños clubes de amigos, algunos de los cuales, como Integridad y Desarrollo o Perú Democrático, han desaparecido en el tiempo debido a la ausencia de puntos ideológicos comunes entre sus miembros.