La presidenta Dina Boluarte respondió ayer preguntas de la Fiscalía de la Nación, que la investiga por los presuntos delitos de homicidio calificado y genocidio en torno a las muertes durante las protestas contra su gobierno y el Congreso. Sin embargo, guardó silencio ante consultas de la Procuraduría General del Estado (PGE) y las defensas de las víctimas que participaron en la diligencia.La diligencia se realizó de forma reservada y hermética. Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía de la Nación no difundió ninguna información ni imagen sobre el desarrollo de la declaración, como sí hizo en marzo.