La democracia en el Perú está en grave peligro por la pretensión del Congreso de imponer la fuerza de su voto como única expresión democrática, lo que rompe el equilibrio de poderes que permite a los ciudadanos relacionarse con el poder y ejercer y disfrutar sus derechos sociales, civiles, económicos y culturales de participación ciudadana.Este desequilibrio del poder lleva a que diversos actores de la sociedad civil hablen de un golpe a la institucionalidad democrática, cuando la mayoría del Parlamento quiere imponer su pensamiento sobre el Poder Judicial, el Ministerio Público, el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia, la Defensoría del Pueblo y los organismos electorales, como el Jurado Nacional de Elecciones y la Oficina Nacional de Procesos Electorales.