Todos están obligados a cumplir las leyes, menos el Congreso. Al menos esto se desprende de la arbitraria permanencia de un congresista como miembro titular de la Comisión de Ética, a pesar de tener un proceso en el Ministerio Público. Se trata del legislador Óscar Zea Choquechambi. Su permanencia fue posible gracias a los votos decisivos de Fuerza Popular, Perú Libre y el Bloque Magisterial.(Edición sábado).