Juristas, internacionalistas y especialistas consultados por Expreso coinciden en la misma conclusión: el informe presentado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tiene un claro sesgo político y es de injerencia en asuntos de política interna.Esta intromisión grosera se observa, por ejemplo, en la página 105, parágrafo 22 del informe, en el que concluye que el Perú debe "abstenerse de adoptar reformas legislativas o constitucionales que debiliten la autonomía de independencia del Sistema Nacional Electoral o del Poder Judicial".