Dos incidentes prueban que la expremier del golpista Pedro Castillo, Mirtha Vásquez, alienta las movilizaciones en Puno sin hacer ninguna crítica a los actos violentos que provocaron que el pasado 9 de enero se registren 18 muertos cuando una turba de vándalos quiso tomar el aeropuerto de Juliaca, hecho considerado por las Naciones Unidas como un acto terrorista.El más reciente es una entrevista el martes último, en el programa Octavo Mandamiento de CanalN, en la que la ex primera ministra dijo que las protestas continúan en Puno, con nuevas estrategias, y que ella se ha reunido con líderes de la región en una visita realizada hace dos semanas.