La crisis migratoria parece no hallar una respuesta efectiva y de corto plazo por parte del Gobierno de Dina Boluarte. El titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Alberto Otárola, anunció ayer que la gestión dispuso dar seis meses para que los extranjeros que ingresaron de forma irregular al país rectifiquen su situación ante las autoridades peruanas. Ello, a fin de que el Estado cuente con información sobre la identidad de estas personas y su propósito en el país. De lo contrario, el Estado tomará "las medidas que correspondan", entre ellas, su expulsión del territorio peruano.