Perdió su libertad, su reputación, y parece que pronto Alejandro Toledo y su entorno familiar perderán también sus mal habidas propiedades. El Juzgado Transitorio Especializado de Extinción de Dominio de Lima admitió a trámite una demanda para que ocho inmuebles, dos registrados a nombre del hoy preso exmandatario y de su esposa Eliane Karp, y seis de su suegra Eva Fernenbug, los que habrían sido adquiridos con el dinero de los sobornos recibidos de la empresa constructora Odebrecht, pasen a ser propiedad del Estado.