La participación de un legislador en una comisión del Congreso es parte del poder que estos adquieren al ser elegidos. Desde allí, leyes, acciones de control, investigaciones y políticas públicas pueden ser impulsadas. Por eso, resulta contraproducente que cuatro congresistas acusadas de recortarle el sueldo a sus trabajadores aún integren once comisiones.Se trata de Rosío Torres y Magaly Ruiz, de Alianza para el Progreso, y las no agrupadas Katy Ugarte y Heidy Juárez.