El primer ministro Alberto Otárola marcó distancia de opiniones expresadas por el ministro de Educación, Óscar Becerra. Recientemente, este calificó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como "adefesio" y abogó por la pena de muerte. "Esa no es la posición del Gobierno", aseveró el jefe del Gabinete.