Se rindió ante la evidencia. Después de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) reportó a la Fiscalía de Lavado de Activos operaciones sospechosas del exdirigente nacional fujimorista Pier Figari Mendoza, este reconoció que se trataba de supuestos honorarios por "asesorías" a cuatro empresas. Compañías que tenían en común a Joaquín Ramírez Gamarra como propietario.