Al igual que sucedió con el gobierno de Pedro Castillo, en la gestión de Dina Boluarte hay un patrón que se repite para ser parte de su entorno más cercano. Con Castillo había que ser cajamarquino -de preferencia chotano- o ser familiar para asegurarse un lugar en Palacio de Gobierno; con Boluarte hay que haber trabajado bajo su gestión en el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) o ser un recomendado de su hermano Nicanor.(Edición domingo).