El 3 de noviembre de 2017, la suerte de la familia Ramírez cambió. Muchos años amagaron la justicia y se protegieron bajo las -oportunas- inmunidades parlamentarias. Hoy, casi seis años después, el hermano mayor, Joaquín Ramírez, actual alcalde de Cajamarca y exsecretario general de Fuerza Popular, ve cómo las autoridades del Ministerio Público lo despojan de la inexplicable fortuna que amasó junto a sus allegados."Este es el segundo caso más grande de lavado de activos en el Perú después de Rodolfo Orellana. Más de mil millones de dólares y 295 bienes van siendo incautados", dijo ayer el ministro del Interior, Vicente Romero, quien aún no salía del asombro.