Desde inicios de este año han ocurrido 12 casos de agresiones contra ministros, viceministros y congresistas que intentaron desarrollar actividades propias de sus cargos en diversas regiones del país. Los incidentes se elevan a 13, si incluimos a un gobernador entre los agraviados. Notorio es que las marchas violentistas, comenzadas en diciembre contra el Gobierno de Dina Boluarte y el Congreso, cayeron en un letargo progresivo o se abortaron del todo en las regiones del sur peruano.