El Congreso no tiene parámetros establecidos para definir si la semana de representación que cumplen los legisladores es efectiva y beneficiosa o un gasto ineficiente de los fondos públicos. La mayoría de congresistas viajó esta semana a sus regiones para cumplir con esa figura, que se adelantó del 15 al 21 de marzo debido al estado de emergencia por las intensas lluvias.