Pese al alejamiento progresivo de las lluvias y del ciclón Yaku del litoral peruano, en al menos cuatro regiones del norte del país aún se reportan huaicos e inundaciones, que ponen en peligro la vida de los ciudadanos que habitan en las riberas de los afluentes o quebradas.En Áncash, 2.500 habitantes del centro poblado Chasquitambo, en el distrito de Colquioc, provincia de Bolognesi, se encuentran aislados desde hace seis días luego de que las lluvias, huaicos y desbordes de ríos interrumpieran las vías de salida hacia Barranca y Huaraz.