Si bien la última encuesta de febrero del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) arroja un resultado bastante desfavorable para el Congreso y la mandataria Dina Boluarte, la situación se torna aún más crítica en la macrorregión sur, donde la aceptación que tienen ambos actores políticos es casi nula. Esto se hace más notorio en el caso del Parlamento, que ha llegado en febrero a un escuálido 6% de aprobación a nivel nacional. Pero en la macrorregión sur, la cifra desciende a un 3%. Es decir, ya casi nadie se identifica con este poder del Estado.En la misma línea, si en el país la desaprobación al Congreso es de 90%, en la zona sur el porcentaje sube a 95%. Un rechazo casi absoluto.