Ante la ola de críticas desatada por la revelación del costoso buffet que los parlamentarios disfrutaban de manera gratuita los días en los que hay sesiones plenarias, la Oficialía Mayor del Congreso anunció -ocho días después de desatado el escándalo- que dicho servicio queda sin efecto. Así lo informó ayer el director general de Administración de la Oficialía Mayor, Pablo Noriega, en rueda de prensa desde Palacio Legislativo. En la conferencia estuvieron presentes otros funcionarios para responder por cuestionados y onerosos contratos dados a conocer en informes periodísticos. Noriega negó que se haya pagado más de 180 soles por desayuno, almuerzo y cena.