El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), continuó ayer con su ya acostumbrada injerencia en asuntos internos del Perú e insistió en su falsa narrativa en defensa del exmandatario Pedro Castillo, quien fue vacado por el Congreso de la República por perpetrar un golpe de Estado el último 7 de diciembre."Nosotros no aceptamos toda la farsa que ha significado la destitución del presidente Pedro Castillo porque no se respetó la voluntad del pueblo del Perú. Se pisoteó la democracia y se cometió una gran injusticia al destituirlo y encarcelarlo, y luego establecer de facto un gobierno autoritario y represor", manifestó ayer durante su habitual conferencia de prensa.