El golpe fallido de Pedro Castillo, las muertes registradas en las protestas ciudadanas y la permanencia de Dina Boluarte en la presidencia del Perú han despertado comentarios públicos de seis gobiernos de América Latina. Las expresiones causaron rechazo desde la cancillería, pues suponen un quiebre al principio del derecho internacional sobre la no intervención de asuntos internos entre los Estados.Honduras, México, Colombia, Bolivia, Argentina y Chile tomaron, a través de sus presidentes, posturas sobre diferentes momentos de la crisis política y social peruana. Como respuesta, el despacho de la canciller Ana Gervasi aplicó en total 11 medidas. Las más extremas fueron contra Honduras y México, sobre los que se optó por remover embajadores.(Edición domingo).