A tres días de vencer la legislatura -el 10 de febrero-, el Ejecutivo y el Congreso continúan lavándose las manos a la hora de explicar por qué no se ha podido concretar el adelanto de elecciones para el 2023. Si ningún proyecto es aprobado antes del viernes en primera votación en el Pleno, será complicado -por no decir imposible- que haya un proceso electoral este año.