Durante casi un mes, desde el 4 de enero, Puno sigue siendo la región más afectada del país por los bloqueos de carreteras y movilizaciones violentas. Tanto es así que los organizadores suspendieron las fiestas de la Virgen de la Candelaria que suele atraer a miles de visitantes y genera ingresos económicos por S/50 millones al sector turismo, artesano y comercio. Según la Sutran, a la fecha permanecen bloqueados 33 puntos de las vías de la región hacia Cusco, Arequipa, Moquegua y Tacna.