La ofensiva de la izquierda radical y sus aliados para asumir el poder en reemplazo de Dina Boluarte se ha trazado tres o cuatro objetivos centrales: 1) maniatar a la gran minería, logrando bloquear el corredor minero del sur hasta el cierre anunciado por Las Bambas; 2) El bloqueo de las vías de comunicación para «asfixiar» Lima, atacando en forma coordinada los aeropuertos; 3) Jaquear el orgullo de la agricultura moderna que es la agroexportación; y 4) El control de la información, esto a través de las redes sociales y de sus aliados de la llamada izquierda caviar en los grandes medios de comunicación de la capital.En esta entrega nos ocuparemos del último punto, sobre el que el exministro de Economía, Luis Miguel Castilla ha sido claro en declaraciones recogidas por el semanario inglés The Economist: «El Gobierno está perdiendo la batalla de las comunicaciones», dijo en su edición publicada ayer.